“En el futuro sobrevivirán los trabajos que requieran de tres habilidades humanas: curiosidad, pensamiento crítico y creatividad”  Kai-Fu Lee

En un mundo donde la inteligencia artificial (IA) redefine continuamente nuestra forma de trabajar, es esencial contar con la orientación de voces expertas. Hoy, nos complace presentar una entrevista única en colaboración con ChatGPT, en la que nos sumergiremos en la visión de uno de los líderes más influyentes en el campo de la IA y su impacto en el futuro del trabajo: el Dr. Kai-Fu Lee.

La IA ya no es una promesa lejana; está aquí, transformando industrias, creando nuevas oportunidades y desafiando nuestros conceptos tradicionales de empleo. En esta fascinante entrevista, el Dr. Lee nos guiará a través de un viaje para explorar la revolución de la IA y su influencia en el mercado laboral, identificando roles humanos insustituibles, preparándonos para una economía impulsada por la IA y abordando cuestiones cruciales de ética y responsabilidad en esta era emocionante.

Descubrirás consejos invaluables tanto para profesionales experimentados como para jóvenes que recién comienzan sus carreras, y obtendrás una visión profunda de cómo la IA está dando forma al mundo laboral. Esta entrevista se convierte en un recurso esencial para aquellos que desean comprender a fondo el futuro del trabajo y cómo prosperar en un entorno impulsado por la inteligencia artificial.

No te pierdas la oportunidad de aprender de uno de los líderes de pensamiento más destacados en el campo de la IA. ¡Prepárate para sumergirte en el fascinante mundo de la IA y descubrir lo que aún queda fuera de su alcance!”

Visión y motivación

JC: Un buen punto de partida para la conversación sería el siguiente: Has mencionado que la inteligencia artificial deberíamos concebirla como una especie de invención que marcará una época, al igual que lo hicieron la máquina de vapor y la electricidad. ¿Qué te lleva a plantear este escenario?.

Lee: Creo que solo hemos experimentado una cantidad muy limitada de tecnologías verdaderamente innovadoras que impactan en todos los aspectos de nuestras vidas. La inteligencia artificial es una de esas tecnologías, ya que tiene la capacidad de aprender y tomar decisiones precisas, realizar predicciones y clasificaciones basadas únicamente en el análisis de una gran cantidad de datos. Esta capacidad nos brindará eficiencia asombrosa, mayores ganancias y ahorros de costos. Además, liberará a las personas de trabajos rutinarios y tendrá un impacto en todas las profesiones imaginables. En muchos sentidos, la inteligencia artificial es tan transformadora como la electricidad, e incluso podría considerarse aún más influyente.

Hasta ahora, los avances en la IA se han limitado a tareas de dominio único. Hasta el día de hoy, la IA puede procesar de manera más eficiente cantidades masivas de información sobre algo muy específico, como jugar un juego, diagnósticos médicos o reconocimiento de voz. Sin embargo, no puede pensar de manera lateral para aplicar lo aprendido en un dominio diferente. No puede formar una opinión sobre lo que está haciendo. Y definitivamente no tiene sentimientos sobre lo que está haciendo.

Nuestra comprensión de nosotros mismos y nuestro papel en la sociedad ya está siendo desafiada, aunque de manera gradual. Si los humanos ya no necesitarán desempeñar una variedad de trabajos y si lo que hemos aprendido en la escuela pronto ya no será aplicable, ¿cómo ajustamos nuestro rumbo y nuestras expectativas de nuestra vida laboral? Estas preguntas deberían estar en la mente de los gobiernos, sus asesores económicos, ministros de educación, directores de escuela y decanos, y líderes empresariales, así como de los padres en todas partes.

JC: ¿Estamos adecuadamente preparados para enfrentar los desafíos de la inteligencia artificial?

Lee: La IA supone tanto oportunidades como desafíos, y debemos estar preparados para abordarlos de manera efectiva. La preparación implica varios aspectos. En el ámbito educativo, debemos asegurarnos de que las futuras generaciones estén equipadas con las habilidades necesarias para prosperar en un mundo impulsado por la IA. Esto incluye fomentar la curiosidad, el pensamiento crítico y la creatividad, así como brindar una educación que se adapte a las necesidades cambiantes.

A nivel empresarial, las empresas deben estar dispuestas a adoptar tecnologías de IA de manera efectiva y reimaginar sus modelos comerciales. Esto puede incluir la reasignación de empleados a roles más estratégicos y creativos a medida que la IA automatiza tareas rutinarias.

Los gobiernos también desempeñan un papel crucial en la preparación para los desafíos de la IA. Deben desarrollar políticas y regulaciones que fomenten la innovación y al mismo tiempo protejan los derechos y la privacidad de los ciudadanos. Además, es fundamental que se aborden las cuestiones de ética y equidad relacionadas con la IA.

JC: A medida que avanzamos en esta era de innovación, ha surgido cierta confusión en torno a lo que constituye realmente la inteligencia artificial y sus limites. ¿Qué significa para ti la inteligencia artificial? ¿Cómo la definirías?

Lee: Para mí, la inteligencia artificial es una revolución tecnológica que ha permitido a las máquinas realizar tareas que antes solo podían ser ejecutadas por seres humanos. Representa la capacidad de software y hardware inteligentes para simular y comprender procesos de aprendizaje humano, cuantificar el pensamiento humano y explicar el comportamiento humano. La IA ha evolucionado significativamente en los últimos años y se ha convertido en una tecnología líder en todo el mundo. Esta revolución se basa en la proliferación de datos, a menudo llamada el “nuevo petróleo”, que impulsa la IA.

En mi libro “AI Superpowers: China, Silicon Valley, and the New World Order,” exploré cómo Estados Unidos y China lideran la revolución de la IA de maneras diferentes, con Estados Unidos a la vanguardia en investigación y China aprovechando los macrodatos para aplicaciones específicas. La IA ha cambiado la forma en que funcionan diversas industrias y sectores, desde la toma de decisiones basada en big data hasta la proliferación de robots y vehículos autónomos. Si bien presenta oportunidades significativas, también plantea desafíos relacionados con la pérdida de empleos y otras cuestiones.

En mi libro más reciente “AI 2041”, publicado en 2021, en colaboración con Chen Qiufan, exploramos cómo la IA podría dar forma al mundo en 2041. Estoy comprometido en narrar la historia de la IA de manera equilibrada y constructiva, destacando su potencial y los desafíos que plantea, y buscando inspirar esperanza en el futuro de la IA y su impacto en la sociedad.

JC: Las historias en su libro “AI 2041” ofrecen un retrato de nuestro mundo en 2041, basado en tecnologías con una probabilidad superior al 80 por ciento de suceder en ese período de tiempo. Puedo sobreestimar o subestimar algunos, pero creo que este libro representa un conjunto de escenarios responsables y probables. ¿Cómo puedes tener tanta confianza?.

Lee: Mi confianza proviene de una larga trayectoria de experiencia en la industria de la tecnología y la inteligencia artificial. A lo largo de los últimos cuarenta años, he estado involucrado en la investigación y desarrollo de productos de IA en empresas como Apple, Microsoft y Google. Además, he invertido más de 3 mil millones de dólares en tecnologías relacionadas. Esta experiencia me ha brindado un conocimiento práctico de los plazos y los procesos necesarios para llevar una tecnología desde su fase académica hasta su aplicación generalizada. También he tenido la oportunidad de asesorar a gobiernos en estrategias de IA, lo que me permite hacer predicciones basadas en mi comprensión de los marcos políticos y regulatorios, así como el razonamiento subyacente en ellos.

Es importante señalar que evito hacer predicciones especulativas sobre avances tecnológicos fundamentales y en su lugar me baso en gran medida en la aplicación y extrapolación de tecnologías existentes. Dado que la IA aún no ha penetrado más del 10 por ciento de nuestras industrias, veo muchas oportunidades para reimaginar nuestro futuro mediante la integración de la IA en estos campos, creo firmemente que incluso sin avances significativos, la IA tiene el potencial de tener un impacto profundo en nuestra sociedad. Este libro representa mi testimonio de esa creencia. En medio de lo que parece ser un ciclo de retroalimentación de historias negativas sobre la IA, considero que es esencial narrar también estas otras historias y abordar la pregunta crucial de “¿Qué sucederá después?”.

El futuro del trabajo

JC: En tu libro mencionas que una de las consecuencias más inminentes de la transformación tecnológica será que pocas profesiones se ejercerán de forma similar a la actual, y que otras serán reemplazadas por la IA .¿Cómo afectarán la inteligencia artificial y la automatización al futuro del trabajo?

Lee: La inteligencia artificial y la automatización tendrán un impacto significativo en el futuro del trabajo, y es una cuestión que debe abordarse con atención y preparación. Como menciono en mi libro, la narrativa en torno a este impacto a menudo se presenta de manera extrema, ya sea en términos de una visión apocalíptica o de una utopía de ocio completo. La realidad, como suele ser el caso, se encuentra en algún punto intermedio.

La automatización impulsada por la inteligencia artificial tiene el potencial de cambiar fundamentalmente la naturaleza de muchas ocupaciones y sectores. Como menciono en el libro, es cierto que hasta la mitad de todos los trabajos podrían enfrentar la extinción o interrupción debido a la introducción de la IA. Sin embargo, lo que es interesante es qué tipos de trabajos están siendo afectados en primer lugar. Contrariamente a la intuición, los trabajos manuales, como los de la mayoría de los campos de fabricación, no se verán significativamente afectados en el futuro cercano.

La razón detrás de esto radica en la naturaleza de las habilidades humanas en comparación con las de las máquinas. Las máquinas son excelentes en el razonamiento cuantitativo y el procesamiento de datos, pero todavía tienen dificultades para igualar la destreza y precisión de los humanos en tareas sensoriomotoras básicas. Por lo tanto, los trabajos administrativos ricos en repetición, como los relacionados con la entrada de datos y el procesamiento de información, son los que enfrentan una mayor interrupción.

En cambio, los trabajos que involucran creatividad, empatía, toma de decisiones complejas y habilidades de comunicación humana siguen siendo áreas en las que los humanos tienen una ventaja. Estas habilidades son inherentemente difíciles de automatizar y son fundamentales en muchas ocupaciones, como la atención médica, la educación y el trabajo social.

Por ello, es fundamental que las empresas comprendan qué conocimientos y habilidades necesitarán en los próximos años; y que promuevan el aprendizaje, la adquisición de nuevas capacidades y una cultura abierta al cambio para que las personas cuyos empleos serán reconfigurados puedan empezar ya a adoptar las nuevas formas de trabajo”

JC: ¿Hasta qué punto se extenderá este desplazamiento de empleo y qué industrias se verán más afectadas?

Lee: En AI Superpowers, estimé que para 2033, aproximadamente el 40 por ciento de nuestros trabajos podrían realizarse principalmente a través de inteligencia artificial y tecnologías de automatización. Por supuesto, esto no ocurrirá de la noche a la mañana. Los empleos se irán incorporando gradualmente.

A medida que esto suceda, es fundamental que estemos preparados para adaptarnos a estos cambios y explorar nuevas oportunidades de trabajo y desarrollo profesional en áreas que requieran habilidades más creativas y especializadas. La IA y la robótica tienen el potencial de mejorar la eficiencia y liberar a los humanos de tareas repetitivas, pero también plantean desafíos para garantizar una transición justa y equitativa en el mundo laboral.

Por otro lado, la era de la IA, al igual que las revoluciones tecnológicas anteriores, se espera que conduzca a la creación significativa de empleo. Sin embargo, no sabemos con certeza cómo serán estos trabajos, ni cuándo podrían comenzar a aparecer. Cuando Internet apareció por primera vez, nadie podría haber predicho la llegada de Uber y su impacto en las compañías de taxis tradicionales. O la disrupción que Airbnb causaría en la industria hotelera. Del mismo modo, no podemos predecir qué ideas innovadoras podría habilitar la IA en el futuro. La IA también transformará modelos de negocio enteros dentro de las empresas existentes. Es difícil imaginar que, en algún momento, Microsoft tenía una división de Internet. Hoy en día, por supuesto, Internet está integrado en todos los aspectos de su negocio.

JC: ¿Cómo contemplas el equilibrio entre los beneficios económicos y la disminución de empleos que la IA y la automatización pueden conllevar en un contexto global?.

Lee: Esta es una cuestión de gran relevancia y complejidad. La inteligencia artificial (IA) y la automatización tienen, sin duda, el potencial de generar notables beneficios económicos al aumentar la productividad y la eficiencia en una variedad de industrias y tareas. Sin embargo, como destaco en mi libro “AI 2041”, la IA y la automatización se destacan de otras tecnologías por su capacidad de asumir una amplia gama de tareas humanas, tanto cognitivas como físicas, de manera simultánea. Esto plantea un desafío único en términos de empleo, ya que no se trata simplemente de una transformación gradual de las tareas laborales, sino de la posible disminución de empleos en múltiples sectores y ocupaciones de manera más rápida.

El equilibrio entre los beneficios económicos y la disminución de empleos depende en gran medida de cómo gestionamos esta transición. Los optimistas argumentan que, históricamente, los avances tecnológicos han llevado a un mayor crecimiento económico y, en última instancia, a la creación de empleos en nuevas áreas. Sin embargo, la velocidad y el alcance de la adopción de la IA son notables y pueden superar la creación de empleos en el corto plazo.

Es fundamental considerar cómo gestionamos esta transición para minimizar los impactos negativos. Esto incluye la inversión en capacitación y educación para ayudar a las personas a adquirir las habilidades necesarias en un mundo impulsado por la IA. Además, la regulación adecuada puede desempeñar un papel importante en garantizar que la adopción de la IA sea equitativa y no conduzca a una mayor concentración de la riqueza.

En última instancia, el equilibrio entre los beneficios económicos y la disminución de empleos dependerá de nuestras decisiones y acciones como sociedad. Es un desafío global que requiere una cooperación efectiva entre gobiernos, empresas y la sociedad en su conjunto para garantizar que la IA se utilice para mejorar la vida de las personas de manera justa y equitativa.

La pregunta clave: ¿Que nos diferencia?

JC: En un mundo como el que describes, donde las máquinas pueden aprender, razonar y tomar decisiones asombrosas, surge una pregunta esencial: ¿Qué no puede hacer la inteligencia artificial?.

Lee: La inteligencia artificial ha avanzado significativamente en la última década, demostrando su capacidad para realizar una amplia gama de tareas, desde el reconocimiento de voz hasta la traducción de idiomas y la toma de decisiones en juegos complejos. Sin embargo, hay ciertas capacidades y tareas en las que la inteligencia artificial todavía se queda corta y que probablemente seguirá teniendo dificultades para dominar incluso en 2041.

Una de estas áreas es la creatividad. Aunque la inteligencia artificial puede generar contenido creativo, como música o arte, lo hace a través de patrones y datos existentes, careciendo de la capacidad de conceptualizar o planificar estratégicamente de la misma manera que lo hacen los seres humanos. La IA es excelente para optimizar objetivos concretos, pero no puede elegir sus propios objetivos ni pensar de forma verdaderamente creativa y original.

Otra capacidad es la empatía. La inteligencia artificial no puede sentir ni interactuar con sentimientos como la empatía y la compasión. A pesar de los avances en la detección de emociones humanas, la IA todavía carece de la capacidad de hacer que otra persona se sienta comprendida y cuidada de la misma manera que un ser humano. Aunque se mejore en esta área, es poco probable que llegue al punto en el que los humanos se sientan cómodos interactuando con robots en situaciones que requieren atención y empatía genuina.

Por último, la destreza es otra área en la que la IA tiene limitaciones. Las máquinas pueden realizar tareas físicas, pero carecen de la destreza y la coordinación mano-ojo precisa necesarias para trabajos físicos complejos en entornos desconocidos y desestructurados. La IA no puede lidiar eficazmente con situaciones que no ha observado previamente y que requieren adaptación y comprensión del entorno.

Es importante reconocer y aprovechar esas habilidades únicas mientras avanzamos en la era de la inteligencia artificial. En trabajos que son creativos pero asociales, la creatividad humana se verá amplificada por las herramientas de inteligencia artificial. Por ejemplo, un científico puede utilizar herramientas de inteligencia artificial para acelerar la velocidad del descubrimiento de fármacos. En última instancia, los trabajos que exigen tanto creatividad como habilidades sociales, como los roles ejecutivos, son aquellos en los que los seres humanos seguirán desempeñando un papel fundamental en el futuro. 

JC: ¿Cómo pueden los profesionales prepararse y aprovechar estas áreas en las que la IA no puede competir?

Lee: Para desarrollar estas habilidades, mi consejo sería adoptar una mentalidad de crecimiento y centrarse en la educación continua y el desarrollo personal. La creatividad se nutre a través de la exploración, la diversidad de experiencias y la apertura mental. La empatía se cultiva al comprender y conectarse con las experiencias de otras personas, practicando la escucha activa y participando en actividades de voluntariado o servicio comunitario. La clave es estar dispuesto a adaptarse y aprender a lo largo de la vida para mantenerse relevante en un mundo impulsado por la IA.

Reaprender, Recalibrar, Renacer

JC: En tu libro mencionas la importancia de las ‘3 R’ para abordar la revolución económica de la IA: Reaprender, Recalibrar y Renacer. ¿Podrías explicar en más detalle cómo estas estrategias pueden ayudar a las personas a prosperar en un mundo cada vez más impulsado por la inteligencia artificial?

Lee: Por supuesto, las ‘3 R’ son fundamentales para navegar con éxito en la era de la inteligencia artificial. Permíteme desglosar cada una de ellas:

Reaprender: En un mundo en constante cambio, la capacidad de adquirir nuevas habilidades y conocimientos es esencial. Reaprender implica ser consciente de que la educación y la formación son procesos continuos a lo largo de la vida. Las personas deben estar dispuestas a abandonar la idea de que su educación formal es suficiente y buscar oportunidades para mantenerse actualizadas. Esto puede incluir tomar cursos en línea, aprender nuevas tecnologías o adquirir habilidades interpersonales relevantes.

Recalibrar: La recalibración se refiere a la necesidad de adaptarse a las nuevas realidades laborales. A medida que la IA y la automatización transforman el mercado laboral, algunos empleos pueden desaparecer o cambiar drásticamente. La recalibración implica estar dispuesto a cambiar de industria o roles y encontrar formas de aplicar las habilidades existentes en contextos diferentes. Esto puede requerir orientación profesional y exploración activa de oportunidades.

Renacer: Renacer se refiere a la capacidad de reinventarse y explorar nuevas oportunidades. En un entorno donde la IA puede realizar muchas tareas rutinarias, es crucial destacar en áreas que requieran habilidades humanas únicas, como la creatividad, la empatía y la toma de decisiones éticas. La adaptación a nuevas formas de trabajo y la disposición para tomar riesgos son componentes clave del renacimiento.

Estas estrategias no solo son beneficiosas para las personas a nivel individual, sino que también pueden tener un impacto positivo en la economía y la sociedad en su conjunto. Al adoptar las ‘3 R’, las personas pueden mantenerse empleables y contribuir a la economía a través de su adaptabilidad y capacidad para abordar desafíos emergentes. Además, esto puede ayudar a reducir la desigualdad al brindar a más personas las herramientas para prosperar en un mundo cambiante. En última instancia, las ‘3 R’ son una respuesta proactiva a los desafíos de la IA y pueden contribuir a un futuro más equitativo y próspero.

Un futuro prometedor

JC: Me gustaría, para concluir la entrevista, que compartieras con nuestros lectores una reflexión final sobre si la historia de la IA tendrá un desenlace feliz en 204.

Lee: La IA abrirá la puerta a un futuro prometedor para la humanidad. Creará una riqueza increíble, potenciará nuestras capacidades a través de la simbiosis entre humanos e IA, mejorará la manera en que trabajamos, jugamos y nos comunicamos, nos liberará de tareas rutinarias y, como hemos explorado en este capítulo, nos conducirá a la era de la plenitud.

Tenemos una gran responsabilidad para garantizar que la inteligencia artificial pueda cumplir su potencial, ya sea en la creación de empleo, en los avances médicos, en la transformación de los procesos industriales, en el acceso a una educación de mejor calidad o en la simplificación de nuestras vidas cotidianas a través de innumerables comodidades, tanto grandes como pequeñas.

Espero que podamos aprovechar las preocupaciones colectivas y el entusiasmo por la IA para comenzar a abordar las preguntas clave sobre su impacto en nuestro mundo. Espero que podamos abordar las preocupaciones de seguridad de una manera que sea sensible a las diferencias regionales y culturales, al tiempo que somos conscientes del futuro de la humanidad. Como emprendedores, espero que podamos cambiar nuestra mentalidad empresarial de la búsqueda de ganancias a corto plazo a la viabilidad a largo plazo al comprender el valor transformador de la IA y su impacto en la formación y reciclaje de trabajadores. Espero que los gobiernos comiencen a analizar la educación para asegurarse de que nuestros hijos estén preparados para los cambios que vendrán. Espero que podamos centrar la creación de empleo en áreas en las que las personas, con nuestra empatía, compasión y creatividad, seguirán siendo insustituibles.

Independientemente de la competencia global por la supremacía tecnológica, necesitamos una acción concertada entre las naciones para garantizar que la IA pueda cumplir su potencial. La forma en que nos relacionemos entre nosotros sobre este tema hoy determinará la naturaleza de la relación humana con la IA.

No obstante, al mismo tiempo, la IA también planteará innumerables desafíos y riesgos. Estos incluyen sesgos en los sistemas de IA, amenazas a la seguridad, la proliferación de deepfakes, violaciones de la privacidad, armas autónomas y la posibilidad de desplazamientos laborales significativos. Es importante recordar que estos problemas no son intrínsecos a la IA en sí, sino que son el resultado de la utilización maliciosa o descuidada por parte de los seres humanos.

No seremos meros espectadores pasivos en la historia de la IA; somos sus creadores. Los valores que respaldan nuestras visiones de un futuro con IA se convertirán en profecías autocumplidas. Si creemos que nos convertiremos en una “clase inútil” a medida que las capacidades de la IA se expandan, eliminaremos cualquier posibilidad de reinventarnos. Si nos volvemos complacientes con los regalos de la abundancia y dejamos de enriquecer nuestras mentes y nuestras relaciones con los demás, pondremos fin a nuestra propia evolución como especie. Si nos sentimos desesperados y nos rendimos a medida que la Singularidad se acerca, iniciaremos un invierno de desesperación, independientemente de si llega o no.

Por otro lado, si apreciamos la liberación del trabajo rutinario y del temor al hambre y la pobreza, exploraremos nuevos horizontes con la IA, pero, lo que es aún más importante, nos exploraremos a nosotros mismos. La IA nos proporcionará comodidad y seguridad, lo que nos motivará a buscar el amor y la autorrealización. La IA reducirá nuestros miedos, nuestra vanidad y nuestra codicia, ayudándonos a conectarnos con necesidades y deseos humanos más nobles. La IA se hará cargo de las tareas rutinarias, alentándonos a explorar lo que significa ser humano y cuál debería ser nuestro destino.

En última instancia, la historia que estamos escribiendo no es solo la historia de la IA, sino la historia de nosotros mismos. En la interacción entre la inteligencia artificial y la sociedad humana, si logramos que esa danza sea armoniosa, podría ser considerado como el mayor logro en la historia de la humanidad.

JC: Dr. Lee nuestro más sincero agradecimiento por compartir su perspectiva  y conocimientos con nosotros en esta fascinante conversación sobre el futuro del trabajo en la era de la inteligencia artificial. Su experiencia y visión arrojan luz sobre un futuro que se presenta lleno de oportunidades y desafíos emocionantes.

Como profesionales, es crucial que entendamos el impacto de la IA en nuestro trabajo y estemos preparados para abordar el futuro con confianza. Las palabras del Dr. Lee nos recuerdan que la tecnología, en lugar de reemplazarnos, tiene el potencial de potenciar nuestras habilidades y creatividad. En lugar de temer al cambio, debemos abrazarlo y crecer con él.

Espero que esta entrevista os haya inspirado a navegar con confianza en el futuro del trabajo en la era de la inteligencia artificial y a abrazar su potencial desde mañana mismo.

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